¿Cómo compramos?
Publicado el
21 Nov 2020

NUTRICIÓN FAMILIAR
Una buena alimentación comienza por tener alimentos saludables en casa y eso implica ¡hacer una compra correcta!
Si tenemos en casa armarios con dulces y pastelería, snacks salados, precocinados…. es difícil que no caigamos en la tentación de comerlos. En cambio, si tenemos ensaladas, conservas, huevos, fruta, pan de calidad… es fácil realizar una comida saludable o preparar una cena improvisada buena y con alimentos frescos. Además, si organizamos el menú de la semana, hacer bien la compra es imprescindible para el éxito de este.
Algunas cosas a tener en cuenta cuando vamos a comprar:
- Llevar una lista de todo lo que nos hace falta y no salir de ella, evitando caprichos de última hora. Además, la lista nos ayudará a pensar previamente en todos los ingredientes que necesitamos para elaborar los menús semanales y así no olvidarnos de nada.
- Mejor ir al supermercado después de comer, con el estómago lleno. Nunca con hambre, es más fácil caer en la tentación de ciertos productos.
- Evitar los pasillos de patatas, chocolates, galletas, dulces, etc.
- Reducir al máximo el consumo de alimentos precocinados que no sean de calidad y por supuesto el de dulces, helados, refrescos, zumos y bollería.
- Comprar productos frescos: verduras y frutas de temporada, ensaladas, botes de legumbres (si no tenemos tiempo de prepararlas en casa), conservas y huevos… También son una buena opción las conservas de verdura y pescado, escalivada, verduras congeladas, gazpacho, bolsas de ensaladas listas para comer…etc.
- En la medida de lo posible, elegir vegetales de proximidad. Nos aseguramos de que no se han madurado en cámara o camiones frigoríficos y reducimos el impacto medioambiental que causa transportarlos.
- Si consumimos carne y pescado; priorizar las carnes magras y evitar las procesadas. El pescado fresco y el congelado son buenas opciones.
- Revisar las etiquetas de los alimentos que compramos y solemos consumir habitualmente nos puede ayudar hacer mejores elecciones. Evitar comprar aquellos que lleven: grasas hidrogenadas o parcialmente hidrogenadas (ya no las suelen utilizar por su mala prensa) aceites refinados y azúcares añadidos (sucralosa, glucosa, jarabe de glucosa, jarabe de maíz…). ¡¡No dejarnos confundir por el márquetin y la publicidad engañosa!!
- Tener en cuenta la sal, un alimento que contenga 1 a 1,25 gr / por 100gr de alimento (empieza a tener bastante sal)!
- Preferir los cereales integrales y las preparaciones que los utilicen (arroz, harina, pan, pastas…) Su valor calórico es similar a la versión refinada pero nos aportan más fibra, minerales y vitaminas respecto a los anteriores. Los beneficios de la fibra, que son muchos, los dejamos para otro post.
- Si nos gusta el chocolate o no podemos vivir sin él, elegir chocolate negro con más del 75-80% de cacao.
- ¡Poco a poco y buena letra!… estos consejos nos ayudarán a que toda la familia mejore la alimentación!
