Bebidas energéticas y adolescentes: un riesgo para la salud

El consumo de bebidas energéticas entre los adolescentes ha aumentado de manera preocupante en los últimos años. Pueden parecer una opción atractiva pero sabías que pueden tener efectos perjudiciales para la salud?
Qué son las bebidas energéticas?
Contienen altas cantidades de cafeína, azúcar y otras sustancias como taurina, inositol y vitaminas. Este cóctel de ingredientes puede parecer inofensivo, pero sus efectos pueden ser perjudiciales, sobre todo si se hace un consumo habitual.
Más azúcar del que parece
Una lata de bebida energética puede contener entre 35-45 gramos de azúcar, el equivalente a 4-5 cucharadas soperas. Esta cantidad es incluso superior a la de las bebidas azucaradas que ya contienen mucho azúcar. Consumir tanto azúcar aumenta el riesgo de obesidad, caries dentales y diabetes… problemas que cada vez se detectan en edades jóvenes.
Efectos de la cafeína y otros estimulantes
Otro de los riesgos es la cafeína y sus efectos adversos, que pueden variar según la sensibilidad de cada persona. Algunos de los más frecuentes son: nerviosismo e irritabilidad, insomnio y dificultades para descansar, ansiedad y trastornos de comportamiento.
El consumo regular puede generar dependencia y tolerancia a la cafeína, obligando a consumir más para conseguir el mismo efecto. Los efectos adversos de la ingesta de cafeína dependen de la sensibilidad individual. Cuanto más bajo sea el peso del chico o chica más alteraciones producirán a su organismo.
Alcohol y bebidas energéticas: una combinación peligrosa
El consumo de bebidas energéticas se mezcla a menudo con alcohol, sobre todo por la noche. La cafeína enmascara los efectos del alcohol, creando una falsa sensación de control y aumentando el riesgo de comportamientos arriesgados o accidentes.
Agua y bebidas isotónicas, la mejor opción cuando hacemos deporte
Estas bebidas tienen efectos diuréticos que pueden causar deshidratación y aumentar el riesgo de golpes de calor. Cuando se practica deporte la mejor opción es beber agua o bebidas isotónicas formuladas específicamente para deportistas.
Quién tiene que evitarlas?
Desde el punto de vista de la salud, no se recomiendan en la población en general. Y las tendrían que evitar los adolescentes, embarazadas y personas con problemas cardíacos. A pesar de esto, cada vez son más presentes en la rutina de los jóvenes: las consumen por las tardes, mientras hacen deporte o durante el fin de semana. Es importante ser conscientes de los riesgos asociados a estas bebidas y apostar por alternativas más saludables.